“A ver, escoge una carta”, dijo Werner Reich, mientras tomaba una baraja y hacía un abanico con ella en su hogar de Long Island. Estaba por demostrar un truco que había aprendido en un lugar que hace difícil pensar en la magia: las barracas de Auschwitz, el campo de concentración nazi. Reich tiene ahora 89 años, pero en la primavera de 1944 era un adolescente esquelético y aterrorizado, que vivía hacinado junto con otros prisioneros judíos que veían cómo sus compañeros eran asesinados, o esperaban que les sucediera lo mismo a ellos. El joven Reich compartía litera con Herbert Levin, un treintañero amable. Levin era un mago profesional con el nombre artístico de Gran Nivelli. Reich lo conocía solo como Herr Levin —señor Levin en alemán— y evitaba llamarlo por el número que tenía tatuado en su antebrazo, que era una manera común de dirigirse a los prisioneros en el campo. La familia de Levin ya había sido asesinada, pero él logró sobrevivir a Auschwitz en parte porque hacía trucos de magia para los guardias del campo. La historia de Levin fue inspiración de la obra teatral Nivelli’s War, cuya puesta en escena en las afueras de Broadway termina este domingo 7 de mayo. EXPLORA NYTIMES.COM/ES Análisis: Si trabajas para Trump, ‘quedas como un mentiroso o un tonto’ Tanto Levin como Reich sobrevivieron al Holocausto y se mudaron a la ciudad de Nueva York, aunque nunca se reencontraron.